Londres.

Bueno, aquí viene mi post sobre la capital del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Voy a dividirlo en epígrafes arbitrarios para facilitar la lectura.

  • La ciudad en sí. Para ser una capital de un poderoso imperio me resultó poco grandiosa. Las calles son estrechas, el tráfico era brutal (y eso que era agosto) y es muy ruidosa. Comparada con París pierde por todos los lados. Plazas emblemáticas como Picadilly Circus o Trafalgar Square son una caquita en bote. ¿Que se puede esperar de una ciudad que tiene al primer ministro viviendo en un pisín en una calleja?. Afortunadamente, fuera de los lugares típicos tiene zonas muy chulas y muy agradables para pasear y recorrer, como Notting Hill, la zona de Neal Street y Southwark. Lo que si es sorprendente es el penetrante olor a comida que impregna toda la city (menos Harrods), que poca delicadeza.
  • La libra esterlina. Ahora llega cuando a ella la matan. Si tienes en cuneta que una libra es 1.47 € y que para empezar a hablar, los precios son como los de Oviedo pero en libras, se puede decir que Londres es casi un 50% más caro que nosotros. Es cierto que allí las rebajas son cojonudas (entre el 50% y el 70%), pero con la libra tan fuerte estamos jodidos.
  • Tengo sed, voy a tomar algo. La peor frase que se puede pronunciar allí. Si al power de la esterlina le sumas los impuestos sobre el alcohol te sale que London es ideal para volverse abstemio. Si decides prescindir del clásico pub, sólo te queda una opción: Starbucks. Londres está plagado, de hecho hay 162 en un radio de 5 millas alrededor de Regent Street. Enhorabuena Alexliam, porque allí es difícil que te apetezca un frapuccino y no te lo tomes por falta de sitio. Eso sí, son tres libras. Lo bueno que tiene el citado establecimiento es que con sus sillones y tal es el sitio perfecto para cuando llueve y estás cansado. Los nativos se descalzan y todo.
  • Trapos, trapos, trapos. Vamos a dejar una cosa clara: los españoles somos los mejores vestidos del mundo y, dentro de los españoles, los ovetenses tenemos nuestra fama. Así que no es de extrañar que mi señora y yo (mister trazas para servirles) levantásemos miradas. En ella es normal, pues ya le ocurre en casa, pero a mí es la primera vez que me pasa. Afortunadamente en un Starbucks descubrí la razón cuando cazé a dos chicos cuchicheando sobre mi persona: calzo Camper (comprados en un outlet) y tengo cosas de Adolfo Domínguez (rebajas). Todo un lujo en aquella ciudad, de hecho llevé unos camper que me costaron 40€ y que ví allí por 100 libras. Mola. Las nativas se aplican al look furcia barata, con camisetas groseras , vaqueros y sandalias. Ellos llevan playeros y no saben si quedarse con el estilo hip-hop, el punk o el finolis, así que los mezclan todos.
  • Alegrando la pestaña. Sabeís que es una de mis aficiones. Ma. Muy mal. El nivel de tías buenas es tan bajo, tan bajo, que ni en las tiendas de postín tienen dependientas monas. Chicas, si quereís subiros la moral, id a London.
  • Cultura. Museos gratis, limpios y con obras del copón. La National Gallery es la pinacoteca definitiva de la galaxia. Punto. El British Museum tiene cosas interesantes (impagable el expolio que se marcaron los bastardos en el palacio asirio de Nimrud) y el museo de Historia Natural es un mega-hit. Es muy difícil que te guste algo y que no haya un museo en Londres dedicado al tema. Si a eso le sumamos una librería de cinco plantas y docenas de librerías especializadas tenemos una ciudad muy completa en este campo.
  • Tengo hambre. Pues agárrate que hay curva. A la hora de comer, Londres puede ser tu paraíso o tu infierno. Si te gusta la comida a salto de mata, te gusta probar cosas nuevas y la comida exótica no tienes problema. Si en cambio prefieres la comida propia de un país, sentarte en una mesa con mantel y servilletas, servicio de calidad y buena comida vas de culo. Los Londinenses tienen el instinto culinario del cocinero de un submarino, es por eso que han fichado all around the world para que les vayan a alimentar. Yo diría que el plato de Londres por antonomasia es el pollo tika masala indio. En el hotel desayunabamos con los nativos. Yo comía: bacon, un huevo frito, macedonia de frutas, un yogurt y té (por 7,5 libras, hay que joderse). Los ingleses comían salchichas (malísimas por cierto), bacon, baked beans (un invento del demonio), dos huevos, champiñones y tomate. De ahí que a la hora de comer tiren con un sandwich. Nosotros en cambio teníamos que darle a la comida étnica. Eso sí, unos kebabs, unos fideos chinos (noodles), una comida italiana, un sushi… del copón. De hecho estuvimos en un restaurante de sushi de categoría y nos pusimos las botas, pero claro, eso vale para el que le guste.
  • La people. Sorprendentemente muy educada. Los dependientes de las tiendas, los camareros, el personal del metro, los seguratas, los policías… muy, muy educados y amistosos con todo el mundo. Ya me pasó en París, lo que me lleva a pensar que la gente con la que trato en casa es de lo peor. Un par de ejemplos: al ir a coger una tarjeta de metro fue el señor de la ventanilla el que miró y ponderó todas las variables para darme la mejor (a pesar de que yo en un principio le había pedido otra) y en una farmacia casi no nos dejan marchar porque había una oferta de dos por uno (que no habíamos visto) y sólo llevábamos un producto. La chica nos invito amablemente a coger otro e incluso nos aconsejó que cogieramos uno en concreto que llevaba una muestra gratis. Además no les importa pedir perdón ni dar las gracias.
  • La TV. Yo soy de esos que ve la tele en los hoteles. Me permite hacerme una idea de dónde estoy. La televisión Británica está a años luz de la española: pocos anuncios (en la pública ninguno), programas entretenidos, programas infantiles a la hora de merendar y mucho documental de verdad (muy del estilo de callejeros). Ahí nos ganan por goleada.
  • Londres bizarro. Que de eso también hay. Vimos una tienda de ropa de látex, propaganda porno en las cabinas de teléfonos, fiestas de bondage y sadomasoquismo, los premios eróticos anunciados con sexo explícito con una enana (de esto tengo la postal), una tienda de ropa que se llama bordello (burdel) y un dispositivo antimasturbación masculina en un museo.

En fin. Que está muy bien y que merece la pena una visita de una semana o más. Para los que quereís fotos he habilitado un álbum a modo de experimento aquí. En las fotos salgo yo porque no le he pedido permiso a mi señora para que la conozcaís. No hay panorámicas porque me suelo aburrir de hacer fotos, así que opto por fotografiar a mis dos personas favoritas. También podeís aprovechar para ver mi verdadera cara, el verdadero, único e inimitable. Espero que os molen.

Publicado en Yo. 7 Comments »

7 comentarios to “Londres.”

  1. auster Says:

    Buen resumen.

    Qué envidia me das, lo que daría por ir a Londres (no tanto como a California, pero sí mucho). A ver si el año que viene tengo la ocasión en forma de beca.

  2. juananpol Says:

    Joder, mientras leía el post iba pensando lo que te iba a comentar, pero al ver las fotos, ufff… que ganas que tenía de conocer tu cara, jajajaja, es que soy lo peor de cotilla. La verdad es que me ha impactado, y no por feo ni por guapo sino por ver la cara del verdadero Ponzonha, también conocido como Millán.

    Con respecto al post me quedo con dos frases: 1-Tengo sed, voy a tomar algo. La peor frase que se puede pronunciar allí; y 2-Tengo hambre. Pues agárrate que hay curva; simplemente sublimes.

    Por último decir que me he quedado con ganas de ver alguna foto del invento ese antimastubación o de la enana penetrada.

  3. angeek Says:

    Queremos ver a la Enana penetrada, es un hecho.
    Muchas gracias por el analisis, lo tendré en muy en cuenta. Cierto que son muy vintages, que bonitos nenufares.

  4. Mike Says:

    respecto a la ropa q llevan las londinensas, te puedo asegurar que en invierno es practicamente la misma. No veas que frio hacia alli, primo, y las chavalas en tirantes y sandalias.. y yo con la minima porcion de piel al descubierto.
    Lo de la comida, coincido. El mayor recuerdo q tengo de Londres es el olor dulzon/pegajoso qe desprendian los McDonalds.
    ah! un dia que me entró sed, probé de todos los grifos posibles en un pub, riqisimas las cervezas y una especie de sidra. posteriormente me dieron el palo en las costillas correspondiente. jej

  5. RedWarrior Says:

    apollo la moción, queremos ver el dispositivo antimasturbación y a la enana jajaja😛

  6. Alexliam Says:

    Vaya, buenos consejos, si señor. Si me paso algun dia por alli te pedire consejo y tal.

    Y yo tambien me he alegrado de conocer por fin tu cara🙂

  7. Ibarrenengoa(Nacho) Says:

    Tomo cuidadosa nota de todos estos datos, tambien me he pillado vacaiones en London, muy baratas por cierto.


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